Los productos más caros de tu clínica, sin control
En una clínica de estética médica o spa, el costo de los insumos biológicos representa entre el 30% y el 45% de los ingresos totales. Una sola jeringa de ácido hialurónico de alta gama o un frasco de toxina botulínica de 100 unidades pueden costar varios miles de pesos.
Sin embargo, es común ver consultorios donde los viales se guardan en el refrigerador sin etiquetar la fecha exacta de reconstitución, no se registran las unidades residuales y nadie sabe con precisión cuánto producto se utilizó por paciente.
Las 3 fugas de dinero más comunes
- Desperdicio por caducidad tras reconstitución: La toxina botulínica pierde efectividad rápidamente una vez reconstituida con solución salina. Sin un control de citas coordinado, frascos enteros terminan desechándose con producto adentro.
- Robo hormiga y tratamientos no registrados: Cuando varios médicos o cosmetólogos tienen acceso libre al refrigerador sin registrar salida por expediente, las cuentas nunca cuadran al final del mes.
- Falta de cobro de producto extra: Si un paciente requirió 10 unidades adicionales para alcanzar el resultado deseado pero no se descontaron del sistema, la clínica asumió el costo sin facturarlo.
La fórmula del inventario automatizado por evento
MediSystem Estética vincula la historia clínica con el inventario en tiempo real:
- Al marcar en el mapa facial del expediente "Aplicación de 34 unidades de Botox en frente, entrecejo y patas de gallo", el sistema descuenta automáticamente esas 34 unidades del frasco activo en refrigerador.
- Asocia el número de lote y fecha de caducidad al expediente del paciente (requisito de COFEPRIS para biológicos).
- Emite alertas visuales cuando un vial está por vencer o cuando el inventario general llega al stock mínimo de reorden.
